“Pero… ¿la clase de Reli sirve para algo?”


Todas las personas tenemos una dimensión espiritual y estamos abiertas a la trascendencia (ya los primeros homínidos enterraban a sus muertos con un ajuar). La clase de Reli es la única asignatura que la tiene en cuenta y acompaña el despertar de esta dimensión espiritual que nos hace profundamente humanos y ayuda a descubrir e interpretar la realidad como un signo que apunta a algo más grande, que abre la posibilidad del más allá, del MISTERIO.
Esta dimensión trascendental se traduce en la pregunta por el sentido de la vida para mí y para otros. La clase de Religión tiene la finalidad de ayudar al alumno a planteárselas y a enseñarle cómo se abordan esas cuestiones desde la cosmovisión cristiana. Quién soy, de dónde vengo, hacia dónde voy, qué sentido tiene la vida. Esta asignatura ayuda a los niños y jóvenes a conocerse, a interrogarse sobre nuestro presente, a ser críticos ante lo que se presenta a primera vista, a tomar en serio el deseo infinito de plenitud que grita en nuestro corazón.


Las respuestas que ofrece el cristianismo a estas preguntas han llegado, a nuestras familias y a nuestros hijos, a través de la comunidad viva de la Iglesia. Se han plasmado de distintas maneras en la CULTURA OCCIDENTAL y están en la base de nuestra identidad y la de nuestra sociedad: el calendario, la Biblia, las catedrales, los monasterios, las universidades, el arte, la literatura, los derechos humanos, las misiones, los hospitales, los sindicatos…
Una asignatura que ayuda a conocer a la persona de Jesús de Nazaret, su vida, su repercusión histórica y su propuesta moral que conduce al amor y al servicio al prójimo. Esto se concreta en una formación en valores que nos hacen conocedores de lo bueno y, por tanto, más libres para alcanzarlo: la dignidad, el valor de la vida, la libertad, el esfuerzo, el respeto, la alegría, la responsabilidad, el sacrificio, el amor, el compromiso con los más vulnerables…


La asignatura de Religión, común en la mayoría de los países europeos, se integra con normalidad en el sistema educativo español y contribuye, como las otras materias, al desarrollo de las competencias en el alumnado. Con profesorado especializado, junto a las otras disciplinas, y una pedagogía actualizada, contribuye a comprender y respetar las creencias propias y la de los demás.

“La clase de Religión es un espacio educativo que enseña a vivir y a cultivar el interior en medio de una sociedad sin referentes sólidos y con un ritmo frenético que pocas veces dedica tiempo a pararse y a hacerse preguntas por el sentido de la vida”.

“La clase de Reli es una oportunidad de acompañar y enriquecer, respetando su identidad, el corazón y la mente del niño y la niña, que se está formando.Es un materia que subraya la importancia de comprometerse, descubriendo la necesidad de amar, respetar a los demás y avanzar con esperanza en el proyecto personal”.

“Nuestra asignatura complementa el resto del currículo con una visión mucho más amplia del mundo que lo rodea, a partir de unas fuertes raíces cristianas, posibilitando un desarrollo personal en valores en unas etapas fundamentales para su futuro”.
En el formulario de matrícula, cada curso escolar, se ofrece la posibilidad de elegir la asignatura.
La oferta de la asignatura es obligatoria para los centros. En caso de que no aparezca reflejado en el sobre de matrícula se debe acudir al servicio de inspección educativa.
El currículo de la asignatura de Religión Católica es público y se puede consultar en el Boletín Oficial del Estado en el siguiente enlace:
Sí. Es una asignatura evaluable, con competencias específicas que contribuyen a la adquisición de las competencias clave para todos los alumnos. Cuenta en el expediente académico como cualquier otra materia, aunque no computa cuando concurren expedientes, y contribuye al desarrollo integral del alumno.
Profesores contratados por las administraciones educativas que cumplen los requisitos de titulación y formación exigidos a los profesores de esos niveles y que han sido propuestos, por su idoneidad, por la Iglesia Católica y tienen formación específica en Ciencias Religiosas o Teología.
La asignatura de Religión permite al alumnado conocer la cosmovisión cristiana que ha configurado nuestra cultura, reflexionar sobre su propia identidad, sobre el sentido de la vida, sobre los valores que construyen una sociedad justa y desarrolla la interioridad. Ofrece un espacio para pensar, compartir y crecer en profundidad.
El currículo de Religión ha sido pensado para enriquecer y hacer posible el diálogo interdisciplinar. La cosmovisión cristiana, desde el primer momento de su historia, ha dialogado con la cultura, con las culturas porque está convencida de que cada disciplina es una vía de acceso a la Verdad.
El alumnado realiza una materia alternativa sin currículo. En la práctica suele dedicarse a estudio u otras tareas, pero no tiene el mismo contenido formativo ni se evalúa con calificación.
Ambos. La asignatura combina el conocimiento de la fe cristiana con la educación en valores universales como la paz, la solidaridad, la empatía o el respeto, ayudando al alumnado a crecer como personas con sentido ético.
Sí. El currículo incluye el conocimiento básico de otras religiones desde una perspectiva de respeto, diálogo y convivencia. Esto promueve la tolerancia y la comprensión de la diversidad religiosa y cultural.
No. La asignatura respeta totalmente la libertad religiosa y de conciencia del alumnado. No se obliga a practicar la fe, sino que se ofrece un espacio para conocerla y comprenderla desde una perspectiva educativa y cultural.
Sí. Se organizan actividades como visitas a templos o patrimonio religioso, representaciones teatrales, proyectos de aprendizaje-servicio, etc., que refuerzan los contenidos y valores aprendidos.
No necesariamente. Aunque se enseña desde la fe católica, muchas familias eligen esta asignatura por el valor formativo, ético, cultural y espiritual que aporta, independientemente del nivel de práctica religiosa en casa.
Sí. La Religión fomenta actitudes de diálogo, perdón, empatía, escucha y cooperación. Esto mejora el clima del aula y contribuye a formar ciudadanos respetuosos y comprometidos.
Desde debates y reflexiones hasta proyectos creativos, dramatizaciones, juegos digitales, exposiciones, murales, visitas y colaboraciones solidarias. Se potencia la participación activa del alumnado.
Por supuesto. La clase de Religión es un espacio seguro para plantear preguntas, explorar respuestas y crecer en pensamiento propio. Se anima a los alumnos a expresar lo que sienten, piensan y creen, siempre desde el respeto.